Los aledaños de la plaza Elíptica se convirtieron en un hervidero de gente esperando al Tío de la Pita. Llegó en coche de línea, aunque en esta ocasión son caravaqueños, de la dinastía de Pablo Guerrero, el de las Cornetas. El alcalde, Domingo Aranda; el hermano mayor de la Cofradía de la Vera Cruz, José Luis Castillo; el secretario de la Comisión de Festejos, Antonio Caballero, y los presidentes de los bandos, acudieron para recibir oficialmente al Tío de la Pita y participaron en el pasacalles hasta la Plaza del Arco, donde se sirvió una merienda para los niños.

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