lunes, 1 de marzo de 2010

YECLA/ Las dos murcianas desaparecidas en el seísmo de Chile dan señales de vida


Las misioneras consiguieron enviar un mensaje de teléfono móvil a sus familiares, que vivieron unas horas angustiosas
01.03.10 - 00:36 -
Á. ALONSO YECLA./ la Verdad

Están bien, que es lo importante. La yeclana Teresa Martínez-Quintanilla y su compañera de misión Neocatecumanal, la también murciana Paqui, consiguieron finalmente enviar un mensaje de texto a los móviles de sus familias asegurando que «estamos bien». El tiempo de espera entre el terremoto y la confirmación de que estaban a salvo se les hizo eterno a los familiares que aguardaban los acontecimientos en Murcia.
Fuentes del Gobierno regional informan de que 12 familias de la Región se habían puesto en contacto con el teléfono de emergencias para comunicar de que familiares suyos se encontraban en el país americano y, de paso, solicitar algún tipo de información sobre ellos.
La buena noticia llegaba a unas angustiadas familias en la madrugada del sábado al domingo por la única manera posible de comunicarse, mediante los mensajes de texto al móvil. Al parecer, las dificultades de comunicación en la ciudad chilena de Concepción, donde se encuentran las dos, provocan que el teléfono funcione en algunos momentos puntuales lo que permite el envío de mensajes «que es la única vía de saber de ellas ahora mismo», ha explicado Benjamín Martínez-Quintanilla, hermano de Teresa.
Otro de los hermanos de Teresa, Guillermo, mostró su alivio al conocer la buena noticia aunque sin poder evitar emocionarse al pensar en la angustia que ha pasado durante las últimas 24 horas en las que intentaron en vano saber de la misionera yeclana en el país andino.
Mucho más tranquilos después de tener señales de vida desde Chile, la familia de Teresa ha recibido también la llamada de uno de los párrocos de la misión en la zona, quien les ha confirmado que Teresa y sus dos compañeras se encuentran bien y que cuando puedan las propias misioneras se pondrán en contacto con ellos.
Por otro lado, los mensajes que les llegan de ellas les apuntan a la dramática situación que se vive en la ciudad de Concepción, donde el terremoto vivido en Chile ha provocado los mayores daños. Allí, estas misioneras trabajan en su labor de evangelización desde hace más de 10 años y ahora viven los peores momentos en un lugar donde se multiplican los saqueos y reina el caos después de que temblara la tierra.
Teresa Martínez lleva en Concepción diez años, pero apenas hacía dos semanas que había visitado a su familia en Murcia. Una vez de vuelta en Chile, las murcianas Teresa y Paqui, y una madrileña, viajaron hasta Concepción.
Allí fue donde se les perdió la pista tras el terremoto. El Ministerio de Exteriores y la embajada española en Chile trabajaron a fondo y durante muchas horas para dar con ellas.
Por otro lado, la joven María Jesús Férez, natural de de Santomera, vivió el terrible seismo apenas 48 horas después de aterrizar en la capital chilena, ya que viajó el pasado al país suramericano para cursar Ciencias Ambientales. Su familia vivió auténticos momentos de angustia desde el domicilio de Santomera al enterarse de que la catástrofe se había producido después de que María arrivara a Santiago de Chile.
No obstante, la joven estudiante pudo mandar un sms a sus seres queridos al otro lado del Atlántico para tranquilizarlos. María Jesús, que viajaba con otra compañera de estudios, llegó a plantearse el abandonar el territorio después de presenciar 'in situ' la devastadora tragedia.

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