lunes, 11 de enero de 2010

CARAVACA/ Rouco abre el Jubileo con una llamada a la ética contra la crisis


El cardenal reclama «soluciones espirituales de fondo» en la solemne ceremonia en el santuario
11.01.10 - 01:12 -
JUAN F. ROBLES CARAVACA DE LA CRUZ./ la Verdad


El Año Santo echó a andar ayer con una llamada a la ética y a la solidaridad. El cardenal arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, Antonio María Rouco Varela, afirmó durante la ceremonia de apertura, en el santuario de Caravaca de la Cruz, que la actual situación de crisis económica y social «reclama soluciones éticas y espirituales de fondo».
El presidente de la Conferencia Episcopal quiso referirse a la actual situación de coyuntura económica en su intervención durante la celebración de la eucaristía, «una crisis mundial que es especialmente reveladora, con el aumento creciente del paro, el agravamiento de la situación de la familia y el derecho a la vida, situación perfectamente constatable en España».
Toda la Región se hizo presente ayer en la basílica que se quedó pequeña para albergar a todos las personas que no querían perderse el primer acto de un año especial que llevará a miles de peregrinos a Caravaca de la Cruz.
Las bajas temperaturas determinaron los acontecimientos. Por una parte obligó a celebrar la ceremonia en el interior del templo; por otra, impidió que el arzobispo de Zaragoza, monseñor Manuel Ureña, pudiera llegar a tiempo para concelebrar la eucaristía. Sí que estuvieron presentes junto al cardenal Rouco Varela, el obispo diocesano, Lorca Planes; el obispo de Albacete, Ciriaco Benavente, y el obispo emérito Javier Azagra.
El presidente de la Conferencia Episcopal Española pronunció las palabras con las que se declaraba abierto el Jubileo y se iniciaba una ceremonia que estuvo preparada hasta el más mínimo detalle. Tras las palabras de Rouco se procedió a encender la Luz Jubilar, que desde las almenas del castillo servirá de guía y reclamo para los peregrinos. En la homilía, el cardenal hizo referencia a varios santos, como a Santa Teresa de Jesús y a San Ignacio de Loyola; también recordó las palabras de Juan Pablo II, en especial las pronunciadas por el Santo Padre y referidas a España a la que el Pontífice no dudó en llamar Tierra de María.
«El peregrino que llega aquí - señaló el purpurado - sabe dónde llega, sabe qué se encuentra; si es cristiano viene al encuentro de Cristo, de su Amor Misericordioso, se encontrará con el sacramento de la reconciliación y con la comunión; si no es cristiano, sentirá en su corazón un deseo grande de búsqueda, de reencuentro».
Recordó que estamos en tiempos de una nueva evangelización de Europa, «sumida en una profunda crisis». Rouco adelantó que los frutos de este II Año Jubilar de la Vera Cruz serán la convivencia entre las regiones, importantes avances en el campo social, cultural y, probablemente, económico; pero tendrá un bien mayor: el aumento de la feque hemos proclamado en la fórmula de la apertura de este Año Santo». «Será un año fecundo para las familias y para los jóvenes». El cardenal anunció que la Cruz Peregrina, la Cruz de los Jóvenes que está recorriendo España como preparación a la Jornada Mundial de la Juventud, que se celebrará en Madrid el próximo año, llegará también a Murcia».
El obispo confirmó que «la Cruz Peregrina llegará a la diócesis a finales del mes de junio y peregrinará a Caravaca donde se realizará un gran encuentro con jóvenes de toda la Región».
Rouco Varela no compareció en rueda de prensa, como se había anunciado, ante el anuncio de fuertes e inminentes nevadas, lo que obligó al cardenal a iniciar el viaje de regreso a Madrid antes de lo previsto.
La ciudad se despertó con el repique general de campanas desde todas las iglesias, que empezaron a sonar a las 7 de la mañana. Una hora más tarde fue el estallido de los cohetes contra un cielo azul y frío lo que anunciaba que la localidad viviría un día importante. A las 8.30 de la mañana, el alcalde Domingo Aranda y el hermano mayor, José Luis Castillo, se dirigieron acompañados por la banda de música de Caravaca hasta el monasterio de Santa Clara para recoger de manos de las religiosas clarisas sendas bandejas, la de purificadores y la de flores, que más tarde serían ofrecidas a la Vera Cruz durante la ceremonia.
Tal como estaba previsto, sobre las 9 de la mañana se procedió a abrir el Libro de las Peregrinaciones. La comitiva, en el interior de la iglesia de El Salvador, fue recibida por el párroco Jesús Aguilar, y se inició el ascenso hacia la basílica. Una vez finalizada la ceremonia religiosa tuvo lugar en la explanada del castillo una exhibición de paracaidismo a cargo del Escuadrón de Zapadores del Ejército del Aire de la base de Alcantarilla. Este grupo de paracaidistas efectuó varios lanzamientos de precisión portando la bandera nacional y el logotipo del Año Santo 2010. A mediodía se celebró una comida de hermandad y por la tarde un concierto.

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