domingo, 1 de agosto de 2010

CARTAGENA/ José Cabezos: "Llegamos con problemas a final de mes, pero tenemos para pagar las nóminas"

01.08.10 - 00:18 -
GREGORIO MÁRMOL gmarmol@laverdad.es CARTAGENA.
Los presupuestos de este año han sido los más difíciles de hacer. Rebajar 39 millones es muy complicado»
José Cabezos Navarro. Concejal de Hacienda y Personal de Cartagena
José Cabezos Navarro (Cartagena, 1966) inició el jueves unas cortas vacaciones de verano que por la parcela municipal que dirige se antojan merecidas y necesarias. Junto con los técnicos de Hacienda, ha trabajado durante meses para cuadrar unos presupuestos que fueron aprobados definitivamente el lunes sin el apoyo de la oposición. Era lo esperado. De manera paralela tiene que controlar mejor que nunca el gasto del Ayuntamiento y reducir también el presupuesto a cada uno de sus compañeros de gobierno. A la vuelta de verano le esperan otros dos severísimos planes de ajuste económico que serán mirados con lupa. Es lo que toca en tiempos de crisis.
- ¿Cómo están las arcas del Ayuntamiento de Cartagena en estos momentos?
- Ahora mismo debemos 121 millones de euros, que es la deuda a largo plazo, que supone un 86% de la capacidad de endeudamiento que tenemos, que es hasta el 110%. Pero hay una cosa importante: el remanente positivo de Tesorería es de tres millones de euros, con lo cual son dos parámetros importantes para saber cómo está la salud financiera del Ayuntamiento.
- Es una situación complicada.
- Es una situación complicada, sí. Con la crisis recibimos menos dinero del Estado. Para el Ayuntamiento de Cartagena supone 12 millones de euros: siete que nos quita directamente, tres y medio que nos dice que hay que volver, más la subida del IVA, que es otro millón y pico de euros. También es verdad que llevamos dos años congelando los impuestos. Pero esa es la realidad de este Ayuntamiento y la de todos los ayuntamientos de España.
- ¿Confía en que se resuelvan pronto en Madrid los problemas de financiación municipal?
- Nos han estado engañando en los últimos años. Nos han dicho que ya vendría la financiación necesaria, pero sigue sin llegar. Los ayuntamientos, que son la administración más cercana al ciudadano, son los que menos dinero reciben porque el sillón del señor Zapatero no depende de ellos. Sin embargo, seguimos teniendo competencias que no deberíamos asumir y que en el caso de Cartagena suponen un 26% de su gasto. En el PP sí hemos sido coherentes. Dijimos que íbamos a mantener el gasto social y lo hemos mantenido: en los últimos cinco años hemos subido un 190% en Servicios Sociales, mientras que Zapatero, el adalid de los servicios sociales, ha quitado un 44%.
- ¿Cómo se hace todo eso si la recaudación no para de caer?
- La situación es cada día más complicad porque el índice de pobreza es cada día mayor y la única administración que responde es la más cercana. El Gobierno central negó hace dos elecciones que hubiera crisis y cuando tomó medidas fue demasiado tarde. Nosotros, en 2008, ya pusimos veinte medidas de austeridad y de control presupuestario. Gracias a eso.
-Respecto a la deuda municipal, la oposición mantiene que además de lo que deben a los bancos, hay una gran nivel de endeudamiento con las empresas concesionarias, en especial con la de la basura. ¿Es tan gravosa la relación con esas empresas?
-La oposición y la federación de vecinos dicen que el coste de la recogida de basuras es muy alto. Usted y yo recordaremos cuando había continuas denuncias de barrios y diputaciones diciendo que Cartagena era una ciudad sucia. Del año 1995 al 2010, Lhicarsa ha hecho una inversión de 52 millones de euros y tiene 148 operarios más. Ahora los residuos sólidos urbanos se recogen diariamente en barrios y diputaciones; antiguamente no se hacía, ni en verano ni los fines de semana. Ahora hay puntos limpios y ecoparques, recogida selectiva de papel y vidrio, recogida de enseres y voluminosos, recogida comercial... Todo eso tiene un coste y ese coste hay que pagarlo. El ciudadano paga sólo un 20% de lo que realmente costaría. Cuando me piden desde la oposición que disminuya un 5% en la contrata, ¿me pueden decir qué barrio dejamos de limpiar? ¿Echamos gente a la calle?
-¿Tiene el Ayuntamiento de Cartagena problemas para llegar a fin de mes?
- Usted y yo también, imagino. Quiero decir que no somos un ayuntamiento diferente al resto, pero las nóminas se están pagando todos los meses.
- ¿Hay peligro de que pronto no se puedan pagar?
- Es difícil, pero si acabas de cobrar el IBI... Las nóminas más complicadas son las de las pagas extra. Pero hasta ahora estamos cumpliendo. Esto es una cuestión de confianza, la misma que ha perdido el señor Zapatero. Nosotros generamos confianza a nuestros funcionarios y a quien nos trabaja.
- Ya, pero se paga con dinero, no con confianza. La confianza puede ser mucha y el dinero, poco.
- Bien. Para ser concejal de Hacienda no hace falta saber mucho de números. Por cierto, la nómina de julio la acabo de firmar -la entrevista se realiza el martes- y se pagará mañana. Hubo un par de meses que pagamos el día 1 en lugar del día 30, pero estamos pagando.
- Los presupuestos de 2010 están recién aprobados. ¿Han sido los más difíciles de elaborar?
- [Sin dudar]. Sí. Por lo menos en mi caso, que ya llevo cuatro años, porque rebajar 39 millones de euros es complicado. Ha sido un presupuesto meditado y trabajado partida a partida, teniendo un criterio de austeridad y de contención del gasto corriente. Le decía al principio que hemos bajado un 16,3% y eso no es sencillo. Pero con el tema de la deuda estamos dos puntos y medio por debajo de la media de los ayuntamientos españoles.
- ¿Lo han entendido todos sus compañeros de gobierno?
- Los concejales han entendido que esto es como una casa y es tiempo de ajuste, de austeridad y de priorizar. Si priorizas el gasto social, hay que dejar de aumentar o bajar otro tipo de partidas.
- Ahora están ustedes con estrictos planes de ajuste. ¿Podría pensar el ciudadano que en época de vacas gordas ha habido cierta alegría a la hora de gastar su dinero?
- Yo pondría sobre la mesa lo que ha hecho el Partido Popular en estos años de bonanza: 92 fachadas rehabilitadas por 6,1 millones invertidos; setenta cruceros y cien mil visitantes; 261.000 visitantes en el Teatro Romano; 1.660.000 visitantes en Puerto de Culturas; peatonalización, 19 centros de salud, el hospital general, nuevos centros museísticos; 45.000 puntos de luz... Eso es lo que hemos estado haciendo. Desde 1995, hemos hecho una gran ciudad. ¿Dígame cómo estaba esto en el 95? Ese es el mejor resultado.
- ¿No tienen la sensación de que se les ha ido de la mano alguna cosa? Por ejemplo, el nuevo edificio de San Miguel costó un 20% más de lo previsto y al final es incapaz de albergar todas las concejalías que era el objetivo cuando lo compraron.
- Reactivamos el casco histórico. Es un edificio acorde con una gran ciudad. Reactivamos los servicios, la ciudad, los bares... Eso tiene un coste. ¿La Mar de Músicas también cuesta mucho dinero? ¿Cómo es cuantifica eso, si es una inversión de imagen de la ciudad que había que hacer? Tener una gran ciudad tiene un coste. Hemos puesto los recursos y las condiciones adecuadas para tener esa gran ciudad y poder mantenerla.
- Dicen los partidos de la oposición que en los presupuestos de este año hay un desfase de 16 millones de euros y que no saben de dónde los va a sacar. ¿Usted lo sabe ya?
-Le he contestado a la oposición por activa y por pasiva, pero siempre silencia lo que no le interesa. A la oposición no le oído hablar de los tres millones que tenemos de remanente positivo, ni de los nueve y pico que tenemos de remanente en los patronatos y organismos autónomos, o de lo que el Estado nos ha dejado de dar. Lo que tengo claro es que en diciembre el déficit será mínimo porque seguimos conteniendo el gasto todos los días. Ser concejal de Hacienda y Personal en estos tiempos no es plato de buen gusto, pero hay que tomar decisiones. El liderazgo se demuestra en tiempos de crisis.
-¿Es peor ser ahora concejal de Hacienda y pasar todo el tiempo con la tijera en la mano o estar al frente de algunas de las concejalías donde ven recortado la mayor parte de su presupuesto?
- He pasado por muchas concejalías y sé que todo es una cuestión de responsabilidad. Cada uno sabe cuál es su lugar, porque esto es un gobierno y se toman decisiones unánimes. Si hay que ajustarse el cinturón, pues se ajusta, como en casa.
-Además del plan de ahorro diario, hay otro de ajuste que prevé suprimir organismos municipales. ¿Qué me puede adelantar? ¿Hay decisiones tomadas?
- A mí me gusta tomar estas decisiones importantes pausadamente. Lo que ya está decidido es intentar eliminar la duplicidad, el doble gasto, eliminar gastos que no son necesarios. Está en avance. Lo que se hará es la absorción de algún patronato por parte de una concejalía. Está en estudio y no podemos avanzar nada. Pero su calado se verá en diciembre de este año.
- Eliminarán algunos departamentos que estaban duplicados, dice. ¿No cree que eso se tenía que haber hecho también en época de bonanza económica?
- No, no. Es una responsabilidad del gestor público velar por los intereses del dinero suyo, mío y de todos los cartageneros. Se han tomado medidas extraordinarias ya, como la reducción de gastos protocolarios, publicidad y propaganda y de horas extraordinarias. Ahora no se hacen horas extraordinarias porque no se pueden pagar, pero se viene haciendo desde 2007. Está congelada la oferta de empleo público porque con 1.300 empleados públicos estamos cubiertos. Puntualmente puede que sea necesario ampliar la plantilla, puntualmente. Pero en la empresa privada se reestructura la plantilla y eso es lo que hay que copiar para ser eficiente. También hemos reducido el gasto de luz eléctrica, de vestuario, de material de oficina, en combustible, formación, etcétera.
- En cumplimiento de la Ley de Estabilidad Presupuestaria, el Ayuntamiento debe elaborar un plan de viabilidad en menos de tres meses y presentarlo a la Administración central, como consecuencia del desequilibrio de sus cuentas. ¿Cómo va?
- La ley establece que a partir de la aprobación definitiva del presupuesto hay tres meses para presentarlo. Con la utilización de los remanentes y con la contención del gasto, el déficit será mínimo.
- ¿Qué significa mínimo?
- No me gusta dar cifras porque me puedo equivocar. Pero todos los departamentos lo tienen claro: hay que ser austero y hay que priorizar.

No hay comentarios: