domingo, 25 de septiembre de 2011

AGUILAS/ Más de 200 trabajadores protestan por el cierre de dos empresas agrícolas


Hortícola López Franco y Agrícola Los Abetos llevaban más de cuatro décadas funcionando 

25.09.11 - 01:54 - 

El reciente cese de la actividad agrícola de Hortícola López Franco y Agrícola Los Abetos -dos de las principales empresas del sector en el municipio desde hace cuatro décadas- ha dejado en la calle a 270 personas. Los trabajadores despedidos se concentraron este viernes en la puerta del Ayuntamiento como medida de protesta ante una decisión que les pilló de sorpresa y justo antes del comienzo de la temporada agrícola de septiembre.
«Nos fuimos de vacaciones y nunca pensamos que pasaría esto», asegura Mariola Collantes, de 38 años, una de las afectadas que después de 21 años en la empresa reconoce que el cierre llega en el peor momento. «Aquí casi nadie tiene estudios, llevamos toda la vida trabajando en la empresa y a otros les pilla en una edad muy difícil para lograr un nuevo empleo», señala Collantes.
Desde el cierre, los sindicatos negocian con la empresa el finiquito de los empleados. Por ahora, las posturas están muy lejanas. La empresa ha presentado en el Registro Mercantil un balance de pérdidas en los últimos tres ejercicios y su oferta inicial llegó a los 22 días con 15 mensualidades, muy lejos de los 43 euros por 43 días trabajados y con 16 mensualidades que piden los sindicatos. «Los trabajadores pedimos trabajo o una indemnización digna, justa y que nos permita ganar tiempo para buscar otro empleo», explicó Collantes.
Acuerdo antes de octubre
Ambas partes tienen hasta el 3 de octubre para llegar a un acuerdo antes de que la Dirección General de Trabajo apruebe o rechace la petición de ERE de las dos empresas que alegaron la falta de avales bancarios como la principal causa de interrumpir la nueva temporada agrícola. Ya la pasada temporada dejó de plantar tomates y únicamente se dedicó a la plantación de lechuga. Detrás de estos argumentos existe la sospecha por parte de los trabajadores de otras intenciones, ya que reiteran que no hubo ningún indicio previo para llegar al cierre definitivo. «No ha habido concurso de acreedores y las nóminas se han pagado al día», asegura Pedro Peñas, representante sindical de UGT. «Sospechamos que detrás del cierre está la reapertura con otra razón social para empezar de cero y contratar a los trabajadores a través de una empresa de trabajo temporal», añade.
Estas sospechas ha provocado la indignación de los afectados, que con pancartas como «Menos chalet y más indemnización» o «Trabajo para Águilas» le pidieron al alcalde que cuenten con ellos para trabajos municipales a través de una bolsa de trabajo que los propios trabajadores crearán en breve.

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