El vecino de Algezares, natural de Ecuador, está ingresado grave en La Arrixaca a causa de una hipotermia, y el estado de la niña es bueno
11.03.11 - 01:40 -
A. NEGRE | MURCIA./ La Verdad
Hay decisiones que no se toman con la cabeza. El interrogante aún no ha alcanzado el cerebro cuando las entrañas ya han elegido el camino correcto. La pedanía murciana se sobrecogió ayer con uno de esos casos. Un vecino, de nacionalidad ecuatoriana y 27 años, salvó la vida de su hija, de 6 años, al arrojarse a un pozo -al que ésta había caído accidentalmente- y lograr mantener a la pequeña a flote. Los minutos de espera en el agua hicieron que este 'padre coraje' sufriera una grave hipotermia que cerca estuvo de costarle la vida. Ahora, ambos se recuperan del susto en el hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia. Ésta es una historia con final feliz.
Unas zapatillas fueron, al parecer, las causantes de que la pequeña se precipitara dentro del aljibe que, según los efectivos de emergencias, tiene unos seis metros de profundidad. La niña reside con sus padres, de nacionalidad ecuatoriana, en una vivienda de la Calle Pájaro de Algezares -en la subida al Santuario de la Fuensanta-, junto con una anciana a la que cuida la madre. A mediodía de ayer se encontraban todos comiendo en la casa cuando la madre mandó a la niña a buscar unas zapatillas a la cocina. La pequeña, al parecer, alcanzó los zapatos y se encaramó a un aljibe, que tienen en la cocina tapado con unas tablas, para colocárselos. En ese momento, la tabla cedió y la niña se cayó dentro del pozo.
Los padres escucharon sus gritos y lloros y acudieron enseguida a su auxilio. El padre de la pequeña no dudó un momento y se lanzó al aljibe para salvar a la pequeña y tratar, en vano, de que alcanzara la boca del pozo. Al parecer, entre donde se encontraban y la entrada del aljibe había unos tres metros. Según fuentes ligadas al caso, la madre y el resto de vecinos de la vivienda intentaron sin éxito rescatarlos con una manguera del patio. Una llamada al 112 movilizó rápidamente a los servicios de emergencias. Los primeros en llegar fueron los médicos del centro de salud de Algezares, muy cercano al lugar del suceso. «El padre hizo lo que tenía que hacer: ir a por su hija», explicaba ayer Rodolfo Blanco, uno de estos facultativos. «Cuando llegamos ya estaba muy agotado física y psíquicamente. Debía de llevar unos diez minutos en el agua y la hipotermia hace que dejes de tener movilidad en piernas y brazos», relata Gina Silva, otra médico del centro.
«Vengan a por mí»
Mientras aguardaban la llegada de los bomberos, el padre y la niña se encontraban conscientes, pero agotados. «El padre nos decía: 'No puedo más, vengan a por mí' y, en algún momento, hizo algún amago de hundirse», relataban los médicos. En ese momento de tensión, al doctor Blanco, con experiencia en rescates en áreas rurales, se le ocurrió la idea de lanzarle al padre una camilla médica, de las que flotan en el agua, y, de este modo, el padre pudo colocar sobre ella a la niña. Con esta solución, se evitó que el estado de la niña fuera más grave y que la hipotermia fuera a más. El padre, que sí quedó inmerso en el agua, se enfrentaba a lo peor.
Minutos más tarde, llegaron a la vivienda bomberos del Consorcio de Extinción y Salvamento que rápidamente rescataron primero a la pequeña y, después, con ayuda de un arnés, al padre. El hueco para efectuar el rescate apenas tenía un metro de ancho. El director general de Emergencias, Luis Gestoso, se desplazó a la zona para seguir de cerca el rescate. «La actuación de los efectivos de emergencias ha sido absolutamente heroica», alabó.
Padre e hija se recuperan ahora en el hospital Virgen de la Arrixaca, donde ayer quedaron ingresados. Según explicaban ayer los médicos, la niña, al ser rescatada, trató de disculparse por el revuelo montado. «Sólo he ido», dijo, « a coger mi zapatilla».

No hay comentarios:
Publicar un comentario