El estruendo fue tan grande que los vecinos pensaron que habían tirado una traca por el triunfo de la selección española en el Mundial
13.07.10 - 01:04 -
R. F. MURCIA. / La Verdad
«¡Bum, bum, bum, bum, bum, bum, bum... BRUUUM! Eran las ocho y diez de la mañana cuando muchos vecinos de la calle Santa Teresa de Murcia se despertaron sobresaltados, después de una noche de celebraciones por la victoria de la selección española en elMundial de Sudáfrica. El estruendo mañanero sonó como una sucesión de petardos de gran potencia. «Algunos andan todavía de fiesta. Mira que guardarse la traca para estas horas...», se quejó una anciana, hasta que se asomó todavía adormilada a la ventana y la visión del estropicio la sacó de su error.
Sobre una de las aceras había 'estacionado' un Seat Ibiza TDI de color blanco, con el frontal destrozado, las ruedas reventadas y vertiendo a chorros el líquido refrigerante y el aceite del motor. El conductor, un joven sudamericano, había bajado a gran velocidad por Mariano Girada y, al tomar por Santa Teresa, perdió el control del coche y éste se subió parcialmente a la acera arrancando siete bolardos, se fue al otro lado de la calle, arrancó otros cuantos bolardos, tumbó un mupi publicitario, golpeó una farola y por fin se detuvo sobre la acera. Afortunadamente sin herir a nadie.
-«¿Le ha pasado algo al conductor?», preguntó un vecino a un agente.
- «Le va a pasar ahora», respondió, pensando sin duda en el 'paquete' que le caerá al autor del desaguisado.
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