martes, 13 de julio de 2010

'Ceheginnesburgo'

Murcia se lleva un 'pedacito' de la Copa gracias a Javier Miñano, preparador físico de los campeones y ceheginero de adopción
13.07.10 - 00:59 -
PALLARÉS RIPALDA MURCIA. / La Verdad

Un grito en el banquillo de la Selección sonó casi a panocho. «Soy un privilegiado por poder trabajar con este equipo», reconocía el preparador fìsico Javier Miñano Espín, un ceheginero de adopción y mano derecha de Vicente del Bosque que se vuelve con la Copa del Mundo bajo el brazo. Por cuestiones de trabajo, Ginés Miñano y Francisca Espín, un matrimonio de Cehegín, se marcharon a Madrid. Allí nacieron sus dos hijos, uno de ellos Javier. Pasado un tiempo, la familia regresó a tierras murcianas. «Mis padres tienen la casa frente a la plaza de toros de Cehegín y cada vez que puedo hago una escapada. Me gusta Murcia y me considero murciano», explicaba hace sólo unos días el responsable de la preparación física de los jugadores de 'La Roja'.
Desde el primer momento, Javier Miñano apostó por dedicarse a la preparación física. Comenzó en las bases del Atlético de Madrid hasta que el entonces presidente Jesús Gil decidió suprimir todos los equipos de la cantera. El Real Madrid le echó el ojo y comenzó con Rafa Benítez, entonces entrenador del Real Madrid sub 19. Once temporadas estuvo con los blancos, las cuatro últimas con Vicente del Bosque. En ese tiempo, celebró la conquista de dos 'Champions League', dos Ligas, una Supercopa de España, una Supercopa de Europa y una Copa Intercontinental. Ahora se suma una Copa del Mundo. Un palmarés envidiable. Más tarde, acompañó a Del Bosque en su periplo turco. La única 'infidelidad' con Del Bosque fue una escapada para trabajar con Miguel Ángel Portugal en el Racing de Santander. «Fue una etapa en la que Vicente estaba sin equipo y yo necesitaba trabajar».
Una vez nombrado seleccionador nacional, Del Bosque vuelve a reunir a su equipo de trabajo. «A Vicente tengo que estarle eternamente agradecido por la confianza que me ha demostrado. Es un entrenador que valora mucho el trabajo colectivo y sabe escuchar». Es tal la confianza que tiene el seleccionador en su preparador físico que fue la persona que envío a Sudáfrica para que diese el visto bueno a las instalaciones que iban a ser el cuartel general de la Selección en el Mundial. «Hemos preferido quedarnos en un centro de alto rendimiento que está perfectamente equipado, aunque tiene menos lujos que un hotel», señalaba en su día. Miñano, a diferencia de los preparadores físicos al uso, no puede programar ninguna pretemporada. Tiene que trabajar con futbolistas que llegan «con diferente nivel físico. Hay unos que han jugados muchas competiciones, otros que llevaban menos partidos, algunos lesionados...».
Y el plan dio resultados
Su plan de trabajo en este Mundial, que al final se han llevado para casa, ha sido «una continuación de la Liga, de la temporada. En realidad, los jugadores sólo tuvieron una semana de descanso, y en ese tiempo no se pierde la forma. Tenemos un plan de preparación que se puede resumir en dos palabras: recuperación y estabilidad». A juzgar por los resultados, el plan dio sus frutos.

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