jueves, 3 de junio de 2010

MURCIA/ Peñalver dice que sus informes urbanísticos se ceñían a las directrices de sus superiores

La concejal Pilar Megía fue mencionada por el ex jefe de Planeamiento en el juzgado para justificar por qué los promotores hacían al Ayuntamiento muchas cesiones de suelo no urbanizable forestal
03.06.10 - 02:54 -
RICARDO FERNÁNDEZ MURCIA. / la Verdad

La estrategia jurídica del ex jefe de Planeamiento de la Concejalía de Urbanismo, Joaquín Peñalver, imputado por el 'caso Barraca' que investiga presuntos delitos de negociaciones prohibidas a funcionarios, cohecho, uso de información privilegiada y blanqueo de capitales, consiste básicamente en quitarse importancia. En sostener que los informes sobre urbanismo que realizó durante años eran poco más que meros trámites. En defender que sólo era un funcionario de tercera fila y que se limitaba a reflejar en los papeles las directrices generales que marcaban sus superiores, entre ellos, el edil de turno.
Un planteamiento con el que demostraría que son injustificadas las imputaciones que le viene haciendo el Ministerio Fiscal, en el sentido de que con sus decisiones favoreció los intereses de importantes empresas promotoras, que luego, a su vez, se habrían visto obligadas a pagarle ese apoyo de forma generosa. Algo para lo que, siempre según el fiscal, habría utilizado a su propia esposa, Sandra de la Puente, como 'testaferro'.
«Era una política municipal»
En esa línea argumental, Peñalver no dudó el pasado lunes, cuando declaró en el Juzgado de Instrucción número 4 de Murcia, en sacar a relucir el nombre de la concejal Pilar Megía -ahora responsable de Personal, pero que hace unos años llevaba la cartera de Medio Ambiente- como una de las personas que decidieron que los promotores de un plan parcial pudieran hacer con suelo no urbanizable forestal algunas de las cesiones al Ayuntamiento a que estaban obligados por ley.
El ex jefe de Planeamiento relató varios casos en que los impulsores de urbanizaciones se vieron favorecidos por ese criterio. Así, señaló que en dos proyectos, conocidos como la modificación número 20 y la número 19, los promotores tenían dificultades para construir el campo de golf, ya que «les faltaba sitio por la obligatoriedad de ceder un 25% para mejora ambiental, y se les dio la posibilidad de que plantearan la cesión de mejora ambiental en suelo no urbanizable forestal».
El imputado añadió que «esta mecánica de que las cesiones se hicieran en suelo no urbanizable forestal se corresponde con una política municipal y no suya». Ya antes había afirmado, en la misma línea, que fueron «la concejal Pilar Megía y el director de Servicios los que dijeron que el Ayuntamiento prefería que la zona de mejora ambiental se realizara en suelo no urbanizable forestal».
Los terrenos con esa calificación son, como su nombre indica, aquellos en los que no se puede construir y que, al menos en teoría, tienen una masa de árboles. El hecho de que el Consistorio aceptara las cesiones de ese terreno no oculta, en principio, ilegalidad alguna, pero sí constituye una decisión política relevante sobre el tipo de fincas que más interesa incorporar como bien municipal.
A lo largo del extenso interrogatorio a que fue sometido Peñalver, y que se prolongó durante más de tres horas, éste volvió a insistir más adelante en que «el ayuntamiento plantea por primera vez la modificación puntual, incluso en suelos forestales no colindantes, con motivo de la modificación puntual número 20, pero esa decisión no la adoptó el declarante; fue el Ayuntamiento el que les dijo que no, de hacer un proyecto análogo al que se hizo en Nueva Condomina. Esa mecánica se viene utilizando en el Ayuntamiento de Murcia desde hace mucho tiempo».
Finalmente señaló que «los informes relevantes no los hace él, sino sólo los que son de mero trámite; al menos así los considera él». Y también indicó que «firmaba todas las propuestas, pero las propuestas las elabora la sección administrativa de Planeamiento. Que cuando él las firma, ya se han adoptado. Es un mero trámite».
Megía: «No me preocupa»
La edil Pilar Megía reconoció ayer que el Ayuntamiento aceptaba habitualmente cesiones de suelo no urbanizable forestal, «ya que eso es una figura legal que está contemplada en el Plan General de Ordenación Urbana, y porque así esos terrenos pasaban a ser propiedad del municipio, a ser un bien público, y se garantizaba su conservación. No hay nada extraño ni sospechoso en ello y en ese sentido me preocupa bien poco, o mejor, absolutamente nada, que me haya citado o no en su declaración».
«Otra cosa bien distinta -añadió- es lo que se está investigando sobre su persona, que es si se ha enriquecido rápidamente utilizando la información privilegiada que tenía».

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